¿Qué es la medicina hiperbárica?
Te explicamos que es la medicina hiperbárica, un concepto de la medicina que te puede ayudar a mejorar tu calidad de vida.
La Oxigenación Hiperbárica (OHB) es un tratamiento con fines terapéuticos y sin riesgos que se realiza en un medio ambiente presurizado (cámara hiperbárica), durante el cual el cuerpo se encuentra sometido a presiones superiores a la atmosférica y en el que el paciente respira oxigeno en concentraciones muy cercanas al 100%. (El aire que respiramos normalmente tiene un 21 % de oxigeno).
El objetivo principal de estos tratamientos de cámara hiperbárica es potenciar los sistemas naturales del organismo ayudando así a nuestro cuerpo a acelerar el proceso de curación natural.
La mayor presión durante el tratamiento de medicina hiperbárica, hace que existe una mayor cantidad de oxigeno disuelto en el plasma. Gracias a la presión que recibe el usuario una vez dentro de la cámara hiperbárica, el oxígeno en sangre puede aumentar hasta en 23 veces los valores normales, obteniendo así una hiperoxigenación de todos los tejidos.
Efectos fisiológicos
Los tratamientos con medicina hiperbárica favorecen la neuroconducción, incrementan
las defensas antioxidantes y sirve como desaglutinador de plaquetas.
También elevan la insulina, que ayuda como tratamiento para la diabetes lo que hace que mejoren patologías como el pie diabético.
Mejoras en la salud
Los tratamientos hiperbáricos activan los mecanismos de defensa, además de actuar como desbloqueador de la hemoglobina.
También permiten normalizar la coagulación y función gastrointestinal. Además, aportan una mayor cantidad de oxigeno a los tejidos dañados.
Curación de heridas
Efectos terapeúticos de la medicina hiperbárica
- Efecto antiedema
- Bloqueo de toxinas
- Movilización de células madre
- Aumenta la diuresis.
- Modifica el efecto de los factores de crecimiento.
- Vasodilatación
- Potencia la acción de algunos antibióticos.
- Aumenta la producción de colágeno.
- Estabiliza los niveles de azúcar.
- Aumenta la sensibilidad a quimio y radioterapia de células cancerígenas.
- Moviliza las células madre de la medula ósea.
Protocolo cámara hiperbárica de desinfección frente al Covid-19
Cada paciente antes de empezar el tratamiento tiene que pasar consulta donde se le harán una serie de preguntas relacionadas directamente con el covid-19 para que todos los pacientes puedan estar seguros de que comienzan o siguen el tratamiento con las garantías suficientes de seguridad.
Al paciente se le asignará un pijama para el tratamiento, que solo será utilizado por el en todo el tratamiento.
Se le tomará la temperatura antes de entrar a la cámara.
Después de cada sesión la cámara es desinfectada con una solución específica que elimina todo tipo de bacterias y virus.
En nuestro centro administramos los citados tratamientos en cámaras hiperbáricas al mejor precio individuales instaladas en salas independientes. Estas cámaras ofrecen un tratamiento cómodo, privado y totalmente seguro, permitiendo al usuario estar en contacto permanente, mediante un interfono, con el operador de cámara que se encuentra en la sala y que le proporcionara las medidas terapéuticas pautadas por el medico responsable del tratamiento.
El objetivo principal de este tratamiento de medicina hiperbárica es potenciar los sistemas naturales del organismo ayudando así a nuestro cuerpo a acelerar el proceso de curación natural.
La mayor presión durante el tratamiento de medicina hiperbárica, hace que existe una mayor cantidad de oxigeno disuelto en el plasma. Gracias a la presión que recibe el usuario una vez dentro de la cámara hiperbárica, el oxígeno en sangre puede aumentar hasta en 23 veces los valores normales, obteniendo así una hiperoxigenación de todos los tejidos.
Preguntas Frecuentes
La oxigenación hiperbárica (OHB) es una terapia médica que se realiza en una cámara presurizada, donde el paciente respira oxígeno en concentraciones muy cercanas al 100%. La diferencia clave no es solo recibir “más oxígeno”, sino la combinación de oxígeno y presión: al estar por encima de la presión atmosférica, aumenta la cantidad de oxígeno que puede transportarse disuelto en la sangre y, por tanto, la disponibilidad para los tejidos.
Mientras que el aire ambiente contiene aproximadamente un 21% de oxígeno, en OHB se trabaja con concentraciones mucho mayores. El objetivo es apoyar procesos de recuperación, cicatrización y control de la inflamación, siempre siguiendo un protocolo médico con supervisión profesional.
Una sesión de medicina hiperbárica comienza con una breve preparación y la entrada del paciente en la cámara. A continuación, el equipo presuriza gradualmente el entorno mientras el paciente respira oxígeno medicinal durante el tiempo pautado. La duración depende del protocolo establecido según el motivo de consulta, antecedentes y evolución individual.
La sesión suele estructurarse en tres fases: compresión (subida de presión), tiempo terapéutico a presión estable y descompresión controlada. Durante todo el proceso existe supervisión profesional y comunicación con el operador, lo que garantiza una experiencia segura, controlada y adaptada a cada caso. Si es tu primera vez, recibirás indicaciones claras para compensar la presión en los oídos y completar el tratamiento con comodidad.
La Oxigenoterapia Hiperbárica (OHB) busca mejorar la oxigenación de los tejidos cuando el aporte de oxígeno está limitado por inflamación, mala perfusión o procesos de reparación intensos. Al aumentar el oxígeno disponible, se favorecen mecanismos como la reducción del edema, el apoyo a la respuesta del sistema inmune y la activación de procesos de cicatrización y regeneración tisular.
En la información del cliente se destaca el enfoque de potenciar los sistemas naturales del organismo para acelerar la recuperación. El oxígeno presurizado se absorbe por vía pulmonar y se distribuye a través del sistema circulatorio, lo que permite apoyar procesos complejos de reparación. Por ello, se emplea como complemento en heridas de difícil cicatrización, rehabilitación, dolor inflamatorio o recuperación postquirúrgica, siempre con seguimiento médico y expectativas realistas.
Hay un porcentaje de pacientes que no son compatibles con el tratamiento en cámara hiperbárica. Existen dos tipos de contraindicaciones:
- Relativas: se refieren a situaciones en las que se requiere cautela debido a la utilización de dos tratamientos o fármacos de forma simultánea. Si los beneficios superan a los riesgos, puede considerarse aceptable realizar el procedimiento bajo supervisión médica.
- Absolutas: indican que un tratamiento o fármaco puede desencadenar una situación potencialmente mortal, por lo que debe evitarse su uso en dichas circunstancias.
Contraindicaciones relativas:
- Infecciones respiratorias agudas del tracto respiratorio (superior e inferior)
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
- Enfisema pulmonar con retención de CO₂
- Enfisema bulloso pulmonar
- Neumotórax no tratado
- Cavernas, bronquiectasias y atelectasias pulmonares
- Crisis agudas de asma bronquial
- Lesión pulmonar asintomática detectada a los Rayos X
- Síndrome de dificultad respiratoria aguda
- Antecedentes de neumotórax espontáneo
- Historia de otoneurocirugía
- Anomalías congénitas de nariz y garganta
- Epilepsia no tratada o mal controlada
- Narcolepsia
- Miastenia
- Hipertensión arterial descompensada
- Hipertermia (fiebre) mayor de 39º y de causa desconocida
- Esferocitosis congénita
- Nefritis aguda
- Cirugía gastrointestinal (durante las primeras 72 horas)
- Embarazo (primer trimestre)
- Glaucoma de ángulo estrecho
- Tratamiento con medicamentos que elevan la acción tóxica del oxígeno (Fentanil, Talamonal, Morfina, Efedrina, Adrenalina, Noradrenalina, Pentotal Sódico, ACTH, Estricnina y Atropina)
Contraindicaciones absolutas:
- Neumotórax no tratado
- Toxicidad demostrada al oxígeno (situación excepcional)
- Incompatibilidad con ciertos medicamentos como Doxorrubicina, Bleomicina, Disulfiram, Cisplatino y Acetato de Mafenida
- Claustrofobia en algunas cámaras totalmente cerradas
Antes de iniciar un protocolo, lo recomendable es revisar antecedentes médicos (respiratorios, cardiovasculares y ORL), medicación y posibles factores de riesgo relacionados con cambios de presión o con la administración de oxígeno. Esta evaluación ayuda a decidir si la Oxigenoterapia Hiperbárica (OHB) es apropiada, qué presión resulta más segura y qué medidas de prevención aplicar. La clínica trabaja con protocolos individualizados, ya que no es lo mismo un objetivo deportivo que un tratamiento de apoyo a una patología concreta. Si tienes dudas por una condición específica, lo recomendable es comentarlo en consulta para valorar alternativas o ajustes.
El número de sesiones de medicina hiperbárica depende del objetivo terapéutico, del estado clínico y de la evolución del paciente. No existe un “pack universal”: hay protocolos más cortos orientados a recuperación y bienestar, y otros más prolongados cuando se busca consolidar cambios en tejidos o apoyar procesos de cicatrización complejos.
Lo habitual es comenzar con una valoración inicial y establecer un plan personalizado, revisando posteriormente resultados como síntomas, tolerancia y evolución de la lesión o molestia. La clínica puede ajustar frecuencia y número de sesiones según la respuesta obtenida, integrándolo si es necesario con fisioterapia, nutrición u otros tratamientos.
Este enfoque garantiza un tratamiento individualizado y reevaluable, adaptado a cada persona y coherente con una práctica médica basada en la evolución real del paciente.
Para aprovechar mejor el tratamiento, es recomendable acudir a la sesión con una valoración médica previa y compartir con el equipo cualquier antecedente relevante, medicación habitual o síntoma reciente. Esta información permite ajustar el protocolo y garantizar que la sesión se adapte a tus necesidades específicas.
Antes de entrar en la cámara hiperbárica, conviene evitar comidas muy copiosas, acudir bien hidratado y seguir las indicaciones del personal sanitario respecto a objetos personales o productos que no deban introducirse en el interior. También es importante aprender las maniobras de compensación para los oídos, especialmente si es tu primera sesión.
Mantener una actitud relajada y comunicar cualquier molestia durante el proceso contribuye a una experiencia segura y cómoda. En definitiva, la clave está en entender que la Oxigenoterapia Hiperbárica (OHB) es un tratamiento personalizado que funciona mejor cuando existe colaboración activa entre paciente y equipo médico.